Cambios de ritmo

¿Has probado alguna vez los cambios de ritmo? Es innegable que correr es muy bueno para la salud y permite trabajar la musculatura del tren inferior y perder grasa mientras mejora nuestra capacidad cardiovascular.

El problema, es que después de tantos años corriendo, uno puede comenzar a estar cansado de la monotonía de la carrera.

Por eso es interesante variar la rutina de carrera continua con ejercicios de mayor intensidad utilizando cambios de ritmo.

Podemos elegir entre series cortas de 100,o 200 o también por los cambios de ritmo. Sin duda, es uno de los ejercicios más extenuantes que existen.

En que consisten los cambios de ritmo

Se trata de trazar un recorrido por el que vayamos a correr y delimitar unas zonas diferenciadas a lo largo del trazado.

Sirva como ejemplo el hecho de que podemos tomar una pista de atletismo, y “dividir”,  las rectas de las curvas.

Cuando hayamos hecho ésto, estableceremos un ritmo diferente en cada una de las zonas. Volviendo a la pista, podemos tomar las rectas para realizar los sprints al 100% de capacidad, y las curvas como zona de oxigenación, es decir, respirar.

Una vez lleguemos al comienzo de la siguiente recta, volveremos a subir de revoluciones y completaremos otro sprint al máximo de esfuerzo que podamos hasta la siguiente curva.

En definitiva, se trata de ejecutar una serie de cambios de ritmo con una bajada de ritmo considerable.

De este modo, habremos pasado toda la duración del ejercicio en movimiento, para lograr avances en nuestras marcas.

Para alguien que comienza en esta práctica, debería iniciarse de manera progresiva. Cada uno optará por establecer su propia marca y a partir de esa marca, habrá que ir aumentándolo de manera progresiva. Y para ello es importante tomar nota de los tiempos que se van marcando.

Si el footing tradicional os aburre, introducid novedades. Los fartlek pueden ser vuestros nuevos compañeros de viaje para mucho tiempo.

Sobre todo, no tengáis prisa por avanzar en los tiempos e ir cada vez más rápido. en esta modalidad, como en todo, cada uno avanza a un ritmo distinto, por lo que no os deben obsesionar los tiempos en absoluto.

Seguid una línea constante de trabajo y en menos tiempo del que creéis, obtendréis unos resultados muy positivos. Además de evitar lesiones innecesarias.

Artículo anteriorVigorexia o complejo de Adonis
Artículo siguienteConsejos para Ectomorfos

Artículos Relacionados

Artículos Top

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad