Como eliminar el sobreentrenamiento

Llegar al sobrenetrenamiento no es tan fácil como la gente cree… si estás cansado por el entrenamiento es completamente normal y debes esforzarte al máximo para conseguir tus objetivos…

No obstante, si llega el caso del verdadero sobreentrenamiento, debes saber como salir de este estado.

¿Estoy sobreentrenado?

Si entrenamos a tope durante una temporada y seguimos haciéndolo a pesar de encontrarnos cada vez más fatigados y perezosos, acabaremos SOBREENTRENANDO, una condición que, por desgracia, muchos no llegan a reconocer y en la que el organismo puede continuar durante bastante tiempo.

El sobreentrenamiento implica que los músculos dejan de progresar, llegando incluso a rebajar su tamaño y, por supuesto, sus prestaciones.

Cuando alcanzamos ese estado, los neurotransmisores no funcionan adecuadamente, el metabolismo empieza a deslizarse hacia el catabolismo, adquiere preponderancia la vía de la transaminación -descomposición de los músculos para convertirse en energía-, el rendimiento se desvanece, las marcas decaen… el culturista, el fitness, el atleta y la persona en forma, se encuentran entonces siempre cansados, y acuden al gimnasio y al estadio por obligación, duermen inquietos, pierden el apetito, aumentan sus pulsaciones en reposo, crecen las emociones negativas, sufren a veces períodos de ligera fiebre, tal vez sin reconocer que el sobreentrenamiento ha sido el caldo de cultivo del miedo y la desgana, la ansiedad y la agresividad, …

Han atravesado en “rojo” el semáforo del ejercicio, y a partir de entonces, el derrumbamiento orgánico y la lesión están a la orden del día.

Es fundamental poner fin a ese estado, y hay que hacerlo eliminando primero toda técnica de alta intensidad.

Durante un tiempo, nos olvidaremos de los principios de repeticiones forzadas, negativas, impulso o cualquier otra técnica de alta intensidad, reduciremos los kilajes y el volumen de ejercicio, incrementaremos los tiempos de descanso, o, si el agotamiento resulta ya grave y las pérdidas de fuerza, desarrollo y prestaciones, notables, nos tomaremos unos días de reposo completos, sin acudir al gimnasio o al estadio, relajándonos, divertiéndonos, disfrutando incluso de otras actividades recreativas hasta sentir que el musculo vuelve a exigir su trabajo y empieza de nuevo a congestionarse al reiniciar las sesiones de entrenamiento.

Artículos Relacionados

Artículos Top