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Como mantener sano tu corazón

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Salud cardiaca

Todavía las enfermedades cardiacas y cardiovasculares matan a más personas que ninguna otra causa.

Mantener el control de la presión sanguínea y del colesterol es imprescindible en la lucha contra las enfermedades cardiacas, pero existen otros factores de los que la gente debería ser consciente:

Limitad la ingesta de alcohol

A pesar de que la investigación sugiere que beber vino tinto puede incrementar el colesterol HDL (el bueno), el ejercicio lo aumenta incluso más.

Demasiado alcohol puede incrementar la presión sanguínea y los niveles de triglicéridos.

Si queréis beber en ocasiones sociales, limitaos a un par de vasos.

Reducid la ingesta de sal

Demasiado sodio en la dieta causa retención de líquidos, expande el volumen sanguíneo y puede contribuir a la hipertensión y a la enfermedad cardiaca.

Limitad el consumo diario a 1,5 gramos.

Reducid el consumo de azúcar

Una lata de 300ml de refresco contiene 33 gramos de azúcar, lo que supone 130 calorías, prácticamente todo el límite diario para un hombre.

Nadie debería consumir más de 150 calorías al día procedentes del azúcar (1 gramo de azúcar = 4 calorías).

No fuméis

Los culturistas que fuman deberían considerar seriamente dejarlo.

Numerosos estudios han comprobado que incluso los no fumadores que están expuestos al humo del tabaco están en riesgo de sufrir enfermedad cardiaca, cáncer, embolia y problemas reproductivos.

El tamaño de la cintura no es únicamente una cuestión estética

Los científicos han podido comprobar que existe una relación entre la medida de la circunferencia de la cintura y un mayor riesgo de sufrir enfermedades como el síndrome metabólico.

Los hombres deberían mantener la medida de sus cinturas por debajo de 100 centímetros (87cm para las mujeres).

Leche orgánica ¿Superior a la convencional?

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Leche orgánica

Todo lo orgánico está de moda, pero no todo lo que se anuncia como tal lo es, sin embargo,  si os es posible inclinaos por la leche orgánica.

Lo orgánico es la moda de estos días, pero en muchas ocasiones elegir la versión orgánica en vuestra tienda o hipermercado no es necesariamente mejor (por el ejemplo el pescado orgánico) porque muchos productos todavía no han sido regulados estrictamente.

Los alimentos que podéis comprar orgánicos incluyen las manzanas, las peras, el brócoli y la leche.

La investigación de Newcastle (Inglaterra) muestra que el clima afecta a la leche de vaca.

La leche recolectada durante el suave y húmedo verano de Inglaterra tiene significativamente más contenido en grasa saturada, y mucho menos ácidos grasos esenciales beneficiosos, que cuando se recolecta en veranos más ‘normales’ y fríos.

Sin embargo, en cualquier caso la leche orgánica mostró mayores niveles de los beneficiosos ácidos grasos esenciales, comparada con la leche corriente, con independencia del tiempo o las condiciones climáticas a las que el ganado hubiese estado expuesto.

La leche orgánica presenta entre 30-50% menos contenido de grasa saturada (la dañina) y mayores concentraciones de CLA y de ácidos grasos omega 3.

Varios estudios han puesto de manifiesto que el ácido linoléico conjugado (CLA) cuando se consume en cantidades no inferiores a tres gramos al día, favorece la reducción de la grasa corporal y potencia el crecimiento muscular.

Por su parte los ácidos grasos omega 3 protegen contra las enfermedades coronarias, además de mejorar la sensibilidad a la insulina (una hormona anabólica), lo que favorece el mejor uso de los carbohidratos y su menor posibilidad de transformarse en tejido adiposo, además de propiciar un mejor transporte de aminoácidos a las células musculares.

Este tipo de leche es definitivamente de mejor calidad y desde luego vale la pena pagar su precio superior si podéis abordarlo.

La ventana anabólica, ¿Un mito?

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Mito ventana anabólica

“¿Te olvidaste de consumir 30 gramos de proteína inmediatamente después de tu última serie de pesas? Bueno, puedes decirle adiós a los músculos”.

Suena como una broma, pero no puedo ni siquiera comenzar a decirte cuántas veces he oído este pensamiento expresado en el gimnasio.

La llamada «ventana anabólica» es un período de tiempo después del entrenamiento cuando el cuerpo está más receptivo a aceptar nutrientes, específicamente carbohidratos y proteínas, y entregarlos a los músculos para ayudar con la reparación y recuperación.

Si bien se pensaba que esta ventana sólo estaba abierta durante 30-60 minutos después del entrenamiento, ahora sabemos que existe por un período de tiempo mucho más largo.

De hecho, se extiende varias horas después de haber terminado la sesión de entrenamiento.

Cuando se trata ganar masa muscular, parece que el momento de ingerir proteínas no es tan importante como se pensaba.

Lo que puede ser más importante es la cantidad de proteína que se está consumiendo a lo largo del día.

Dosis regulares a lo largo del día de alrededor de 30 gramos de proteínas suelen ser suficientes para apoyar el crecimiento y la recuperación de los músculos.

Aunque la nutrición post-entrenamiento es importante (un buen momento para maximizar el crecimiento muscular cuando la síntesis de proteínas se encuentra en su más alto nivel), se debe enfocar en general, no tan sólo 30 minutos después del entrenamiento.

Conclusiones

Claramente, las horas inmediatamente posteriores a un entrenamiento representan un momento en el que se puede aumentar al máximo la ganancia, sin embargo, la misma lealtad se debe mostrar a la proteína durante todo el día.

Cocinar las proteínas no hace que pierdan calidad

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Cocinar las proteínas

En ocasiones oímos que al cocinar las proteínas (por ejemplo al freir un filete) estas pierden calidad y velocidad de absorción.

Afortunadamente, puedes cocinar las proteínas y todavía cosechar todos los beneficios de la misma ya que esto es totalmente falso.

Una hamburguesa bien hecha tiene tantas proteínas como un filete crudo. Comer carne cruda lo más probable es simplemente aumentar el riesgo de intoxicación alimentaria.

Más a menudo, esta idea surge en lo que respecta a las proteínas en polvo, que las personas dicen que se convierten en «proteínas desnaturalizadas» a través de la cocina. Sin embargo, cocinar no daña la proteína.

Nuestros cuerpos todavía absorben la misma cantidad exacta de aminoácidos de la proteína ya sea cocido o no.

La proteína en polvo incluso se puede hornear. Yo siempre estoy buscando formas de añadir un poco de proteína extra en mi dieta. No temas buscar nuevas alternativas.

¿Tomar proteínas puede dañar los riñones?

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Proteinas

Los riñones son muy eficientes en la filtración de sustancias que no sean necesarias para cuerpo.  Y por lo que sabemos actualmente, el consumo de una dieta alta en proteínas no aumenta la tensión en los riñones.

Los riñones están diseñados para manejar exactamente este tipo de estrés.

Para dar un ejemplo, una quinta parte de la sangre bombeada por el corazón se filtra por los riñones cada minuto o dos.

Añadir un poco de proteína extra puede causar un ligero aumento en la carga de trabajo, pero en realidad es sólo una gota en el océano comparado con la cantidad total de trabajo que los riñones ya realizan.

Bebe más

Dicho esto, es recomendable el aumento de consumo de agua cuando se está ingiriendo una mayor cantidad de proteínas, debido a que el cuerpo produce más orina como un medio para eliminar los subproductos de la degradación de las proteínas.

Se necesita líquido adicional para reemplazar lo que se pierde a través de la orina. Pero se debe beber mucho líquido todos modos.

Algo que sí pone mucha tensión innecesaria en los riñones es el alcohol. Si estás buscando dar a tus órganos un descanso, empezar por disminuir el consumo de estas bebidas.

Como comenzar a hacer running

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Empezar running

Muy bien, has decidido comenzar a hacer running. Esa es la parte más difícil y ya la tienes hecha.

Aunque es tentador empezar a correr directamente, hay unas cuantas cosas que conviene saber primero y están todas aquí.

Running poco a poco

Puede ser difícil frenar tu entusiasmo por empezar a correr, pero vale la pena ir poco a poco, independientemente de cuál sea tu nivel de condición física. El running representa un fuerte impacto y esfuerzo para el cuerpo y, si no estás preparado, puedes sufrir alguna lesión o perder la motivación.

No pienses que es una cuestión de todo o nada, imagínate dentro de tres meses, con mejor condición, más sano y más feliz. Tómate tiempo para prepararte, alista tu equipo y tu plan de entrenamiento, y entonces estarás preparado para correr.

Tiempo, no distancia

Las carreras se miden por distancia, por lo que es común salir a correr contando los kilómetros.

Sin embargo, los corredores que empiezan encuentran mucha más motivación si se centran en el tiempo.

Al inicio, intenta correr durante diez minutos y ve aumentando cinco minutos cada semana, también puedes trabajar en intervalos de correr y caminar.

Observa hasta dónde puedes correr en un tiempo determinado en una semana y luego intenta aumentar el recorrido en la siguiente.

Cuando puedas correr durante 30 minutos sin parar podrás empezar a pensar en las distancias y a prepararte para una carrera.

Escucha a tu cuerpo

El cuerpo es tu maestro a la hora de correr. Si algo te duele es señal de que te estás excediendo en el esfuerzo y necesitas descansar.

No todo el dolor indica que debes parar de correr, pero sólo tú sabes cuánto te duele y si puedes seguir corriendo.

También debes prestar atención a las señales de exceso de entrenamiento, como cansancio, falta de motivación, falta de sueño, pérdida de apetito, etc.

Son mensajes de tu cuerpo para decirte que descanses. El propio cuerpo te dirá cuándo estás listo para correr otra vez.

Haz un plan

El running, como cualquier otro hobby, necesita una planificación.

Llevamos una vida tan ocupada que es fácil dejar de lado el ejercicio, y sin embargo es fundamental. Decide de forma realista con qué regularidad puedes correr y cuándo vas a hacerlo. Prográmalo en tu agenda como una cita a la que no puedes faltar.

Asegúrate de que tus amigos y familia sepan lo importante que es para ti, para que sepan que tu tiempo para correr no es negociable y que tienen que apoyarte y ayudarte a alcanzar tus objetivos.

Usa los desplazamientos

Una de las cosas más difíciles de correr es encontrar el tiempo para hacerlo.

Te sugerimos que veas si puedes usar alguno de tus desplazamientos diarios para correr, así, no le quitarás mucho tiempo a tu día.

¿Puedes volver del trabajo corriendo con una bolsa pequeña para tus cosas? ¿Puedes volver de clase corriendo o invertir en una silla de paseo para correr con tu bebé? ¿Tienes que sacar a pasear al perro? Hazlo corriendo. Al aprovechar los desplazamientos que tienes que hacer de todas formas conseguirás correr con constancia

Ponte un objetivo

Si te pones un objetivo, por pequeño que sea, tendrás motivación para correr. Escoge un objetivo grande, como perder 6Kg, correr 6Km o lo que te apetezca y luego divídelo en objetivos pequeños.

Por ejemplo, si quieres perder peso puedes plantearte “voy a comer bien y a correr alrededor de la manzana dos veces esta semana”, luego: “voy a correr 20 minutos sin parar para finales de mes y voy a entrar en mis vaqueros favoritos otra vez”.

Camina/corre

Si eres totalmente nuevo en el running o en el ejercicio en general, empieza con un programa de caminar y correr. Se trata de combinar periodos caminando y corriendo hasta completar una distancia o un tiempo determinados.

Si ya tienes buena condición física, entonces puede que sólo necesites caminar un poco en mitad de tu entrenamiento, pero de lo contrario empieza con un programa de dos minutos caminando y uno corriendo y ve aumentando los intervalos de correr.

Así irás cogiendo fondo y evitarás lesionarte.

Lleva un diario

Una de las mejores formas para mantener la motivación es llevar un diario en el que consten todos tus progresos. Puede que el primer día sólo logres correr cinco minutos y luego estés sin aliento, pero para el día 10 serás capaz de correr diez minutos sin dolor.

Cuando te cueste mantenerte motivado lee lo que hacías durante los primeros días y verás lo mucho que has progresado desde que empezaste a correr.

¡No tardarás mucho en ir ganando condición y pronto podrás correr 30 minutos de un tirón!

Calienta y enfría

Da igual si corres 26 minutos o 26 kilómetros, siempre debes dejar tiempo para calentar y para enfriar ¡o sufrirás las consecuencias! Y no es que nos pongamos melodramáticos, la falta de calentamiento puede provocar tirones y no enfriar hará que tengas agujetas al día siguiente.

Para calentar como es debido empieza caminando rápido o con un trote lento antes de correr; para enfriar siempre debes hacer una serie de estiramientos.

Usa las zapatillas adecuadas

No hace falta mucho para empezar a correr, pero lo que sí te hace falta es un buen par de zapatillas.

Mucha gente corre con zapatillas que no sujetan bien y eso es ir pidiendo a gritos una lesión. Las zapatillas de running están diseñadas para sujetar el pie, absorber el impacto y reducir las probabilidades de lesiones.

Todos tenemos pies distintos, por lo que las zapatillas que le van bien a uno puede que no le vayan bien a otro. Visita una buena tienda de deporte y pídeles que analicen tu pisada para saber cuánta amortiguación y sujeción necesitas.

No descuides tu centro

Un centro fuerte hará que seas un corredor fuerte.

No se trata sólo de conseguir la “tableta de chocolate”, tu centro es el lugar de donde parte la fuerza y determina tu calidad al correr. Si corres bien tendrás menos riesgos de lesionarte.

Los abdominales son el ejercicio clásico para trabajar el centro, pero también puedes hacer yoga o pilates si quieres reforzarlo más suavemente a la vez que estiras tus músculos.

Entrenar la fuerza

Ve al gimnasio como parte de tu rutina de running para ganar fuerza. Las piernas se someten a mucha presión y estrés al correr, así que cuanto más fuertes sean, mejor.

Las estocadas y sentadillas son buenos ejercicios y puedes añadir peso cuando vayas progresando.

Algunas posturas de pie en yoga, como el guerrero, también son muy buenas. Puedes hacer circuitos en el gimnasio o añadir una dosis extra de cardio.

El equipo adecuado

No necesitas tener lo último en tecnología para empezar a correr, pero sí hay unas cuantas piezas que deberías comprar.

Las mujeres deberían empezar por un buen sujetador deportivo para evitar dolor y flacidez en el futuro. Cómprate uno con el máximo de soporte porque el pecho se mueve mucho al correr.

En cuanto a las camisetas hay que evitar el algodón porque absorbe el sudor y hace que entre frío, además el material se vuelve pesado.

Una camiseta para correr, aunque sea barata, será absorbente, te mantendrá caliente en invierno y fresco en verano, además de mantenerte seco.

Recupérate

Es realmente importante, especialmente si eres principiante en el running. Incluso los corredores de maratones y los atletas de élite saben el valor que tienen los días de descanso ¡y nos referimos a descanso total!

Los músculos necesitan tiempo para recuperar energía y para repararse. No descansar hace que se debiliten y que aumenten las probabilidades de una lesión.

Corre un día y descansa al siguiente, esa es la forma más sencilla de garantizar que empieces tu nuevo hobby sin problemas.

Usa apps

Existe tecnología muy avanzada para el running y tu smartphone puede echarte una mano.

Consulta las apps para running disponibles y decídete por alguna que incluya programas de entrenamiento o que calcule distancias, tiempos y calorías consumidas, así no tendrás que escribir un diario y además podrás compartir tus progresos.

Adiós malos hábitos

Fumar y beber afectan muy negativamente a la hora de correr.

Fumar hace que sea más difícil porque te costará respirar y por tanto tardarás más en progresar. Tampoco te recuperarás bien después de hacer ejercicio.

En cuanto a la bebida, no estamos diciendo que debas dejarla por completo (el tabaco sí deberías dejarlo), pero no bebas más de una copa diaria y deja un par de días a la semana sin alcohol.

La bebida deshidrata el cuerpo y esto repercute en la capacidad que tienes para correr.

Mantén la hidratación

Llevar una botella de agua contigo a la hora de hacer ejercicio es imprescindible. Pero no inundes tu cuerpo con grandes cantidades; bebe pequeños tragos a lo largo del día para que siempre estés hidratado.

Asegúrate de beber bastante agua en las dos horas previas a tu sesión de running. Si vas a correr sólo un poco probablemente no necesites llevar agua contigo, pero cuando la lleves bebe sólo pequeños sorbos durante la sesión.

Recupera siempre la hidratación al volver a casa.

No corras solo

Correr es un deporte solitario por naturaleza, pero puede ser difícil mantener la motivación para salir. Si quedas con un amigo o un familiar para que corra contigo el tiempo se te pasará más rápido.

Tus hijos también pueden acompañarte en su bicicleta mientras corres o también puedes llevar a tu perro. Si necesitas compañía busca un club para nuevos corredores, así encontrarás apoyo y conocerás a corredores afines a ti.

También hay foros online que ponen en contacto a corredores con niveles similares, vale la pena echarles un vistazo.

Seguridad

Si sales a correr solo es importante que tomes en cuenta tu seguridad.

Si vas a escuchar música, pon el volumen en un nivel que te permita oír lo que pasa a tu alrededor y ten mucho cuidado al cruzar la calle. Si corres de noche te sugerimos que no uses cascos porque es importante que estés alerta.

Asegúrate también de ser visible, usando ropa o bandas reflectantes y corriendo siempre en dirección contraria al tráfico si no hay acera.

Por último, es importante que alguien sepa dónde vas a correr y que evites las zonas solitarias.

Si puedes, llévate el móvil en un bolsillo y si no tienes dónde ponerlo, lleva una moneda para poder utilizar un teléfono público.

Come bien

Una nutrición adecuada es esencial para todos, pero más para un corredor.

Una dieta sana es el combustible de tu deporte, debes incluir un buen equilibrio de proteínas, carbohidratos, fruta y verdura.

Disminuye el consumo de azúcares y alimentos grasos y asegúrate de hacer tres comidas (mas dos tentempiés) al día para mantener el metabolismo activo.

No intentes hacer una dieta estricta mientras corras porque es importante que tengas todas las vitaminas y minerales que el cuerpo necesita.

Una dieta sana y equilibrada te dará buenos resultados y te ayudará a que sigas corriendo.

Como se quema la grasa en tu cuerpo

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Como quema la grasa tu cuerpo

La grasa se encuentra almacenada en el cuerpo en una forma molecular específica, llamada tejido adiposo.

El cuerpo no puede y no quema en ningún caso el tejido adiposo, sino que para que pueda utilizarlo y por tanto se produzca una reducción de la grasa acumulada, primero tiene que convertir ese tejido adiposo en ‘ácidos grasos libres’, que constituyen una forma utilizable de combustible energético.

Únicamente entonces podrá el cuerpo emplear el tejido adiposo, o sea gastarlo o quemarlo, como queráis llamarlo.

Cuando tiene lugar esta conversión, se produce de forma sistemática, es decir a través de todo el cuerpo y no localizadamente o allí dónde estéis entrenando un músculo.

Una vez que se liberan los ácidos grasos del tejido adiposo penetran en la circulación dónde viajarán hasta llegar a dónde sea necesario proporcionar energía.

Es decir que el tejido adiposo liberará pequeñas cantidades de ácidos grasos que viajarán hasta aquellos músculos que estén trabajando y necesiten energía, dónde serán gastados (quemados) para producir el combustible energético.

Y además estas pequeñas cantidades de ácidos grasos se liberan del tejido adiposo de todo el cuerpo, para proporcionar energía a cualquier músculo que necesite combustible en cualquier zona del mismo. Según se ha podido constatar son los músculos de mayor tamaño, como las piernas o la espalda, los que mayor gasto hacen de los ácidos grasos libres.

Esa es la razón por la que perdemos grasa en todo el cuerpo –incluyendo la cara– cuando pedaleamos en la bicicleta estacionaria con las piernas.

Cuando el proceso de liberación de ácidos grasos del tejido adiposo se activa, éste afecta a todo el tejido graso global y no a uno localizado en una zona concreta del cuerpo.

Simplemente el organismo no está programado para funcionar así.

Activar la degradación del tejido adiposo

Ahora bien, ¿cómo es posible activar el proceso de liberación de ácidos grasos del tejido adiposo? Es sencillo.

Como acabamos de ver el cuerpo degradará el tejido adiposo para obtener los ácidos grasos libres para que éstos sean empleados como combustible energético, de manera que no hace falta ser un genio para comprender que será imprescindible que el cuerpo carezca de otros tipos de combustibles, como glucosa (carbohidratos) procedente de alimentos que hayáis comido recientemente, para que se vea obligado a recurrir al tejido adiposo de reserva en busca de otra fuente alternativa de combustible.

Además, si durante el entrenamiento vuestros niveles de insulina son elevados, como sucede cuando antes de entrenar habéis comido algo dulce o carbohidratos simples, pensando erróneamente que eso os proporcionará más energía durante la sesión, entonces esa presencia de insulina impedirá que se produzca la liberación de los ácidos grasos del tejido adiposo, porque una de las funciones de esa hormona es preservar las reservas de grasa, incluso aunque el total calórico consumido sea bajo.

Estas son dos de las razones por las que no se pierde la grasa, aun cuando se haga ejercicio, o bien porque ingieren demasiadas calorías, y/o están comiendo el tipo equivocado de alimentos.

Texto original de Muscleshow Magazine.

La dieta con ciclos de carbohidratos

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Dieta con ciclos de hidratos de carbono

Esta es probablemente una de las dietas más populares entre los culturistas y que parecen proporcionar resultados satisfactorios para una gran mayoría.

Su éxito está basado en tener días de muy bajo consumo en hidratos de carbono seguidos de
otros en los que su ingestión es especialmente elevada.

Puesto que los hidratos de carbono constituyen los elementos con los que jugar para activar la eliminación de la grasa (ante su ausencia) pero también proporcionan la energía para entrenar, lo que se busca con esta dieta es proporcionar hidratos de carbono para permitir entrenar con dureza, pero sin por ello evitar que el proceso de lipólisis (degradación de la grasa) se detenga.

Ventajas de la dieta con ciclos de carbohidratos

Permite mantener un aporte esencial de carbohidratos para asegurar que los depósitos de glucógeno del músculo no se vacían del todo, porque eso garantiza el entrenamiento con la suficiente intensidad para crear masa, al tiempo que también asegura que la tiroides no disminuya su actividad.

Por otro lado, como la ingestión de hidratos de carbono está casi eliminada en algunos días, los niveles de insulina son regularmente bajos y la quema de grasa se mantiene.

Inconvenientes de la dieta con ciclos de carbohidratos

Sobre todo es preciso ser muy acertado con las cantidades de hidratos de carbono, el tipo de éstos y los momentos de su administración.

Requiere algo de experimentación, porque si se aplica mal simplemente la pérdida de grasa brillará por su ausencia.

Conclusiones

Si acertáis con el tipo concreto, las cantidades y los momentos oportunos de administración de los hidratos de carbono en los días de alto consumo, entonces dispondréis de energía para entrenar, los músculos no estarán planos porque tendrán reservas de glucógeno (y agua), y podréis mantener la eliminación de la grasa a buen ritmo, sin por ello mermar la creación de músculo.

Verdades para adelgazar

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Adelgazar

Existen muchos mitos e historias absurdas para adelgazar pero aquí te traemos 10 verdades que debes conocer si quieres perder peso.

Debes comer menos

La única forma de adelgazar es comer menos, pero hay que seguir unas normas. No se trata de comer poco y mal, sino de forma adecuada y alimentos que contengan todo lo que necesitamos para vivir.

Que tu dieta sea personalizada

La dieta debe estar hecha a la medida de cada quien. Si tienes un problema serio de peso, hay que buscar un buen médico que establezca una dieta en la que tenga en cuenta los gustos y costumbres individuales.

Haz más comidas al día

Cinco comidas ligeras son mejor que tres pues haces trabajar al organismo. Comer ya es un gasto de calorías.

Debes beber agua abundante

El agua no engorda. Tiene cero calorías y hay que tomar unos dos litros a diario. Pero ésta es una verdad a medias. Si bebe mucho mientras se come, el estómago se dilata y se tendrá que llenar más para sentirte satisfecho. Además disuelve los jugos gástricos y altera la digestión. Un vaso en las comida será suficiente.

Tienes que hacer ejercicio

El ejercicio es imprescindible para quemar calorías. Hay muchas personas que comen poco y no adelgazan porque casi no se mueven. El ejercicio debe ser adecuado a la edad y el peso.

Las dietas milagro no funcionan

No existen las dietas milagro. ¿Si no, para qué habría tantas? Con una que funcionase ya tendríamos bastante.

Tómate tu tiempo para comer

Comer sentado y disfrutar de la comida. Si se come corriendo o haciendo otra cosa. no se tendrá la sensación de saciedad ni se sabrá cuánto se come.

Mejor despacio

Mejor perder peso poco a poco. Esta comprobado que quien pierde muchos kilos en poco tiempo los recupera.

Introduce hábitos saludables

El régimen solo no basta. Los que quieren adelgazar solo con dieta no lo consiguen. Es necesario cambiar algunos hábitos.

La obesidad es una enfermedad

La obesidad no se cura, pero se puede y se debe controlar. Los obesos necesitan un tratamiento más completo que una simple dieta de adelgazamiento.